Situado en el recientemente desarrollado Brickell Bay Boardwalk, Delilah llegó a Miami para desplegar su glamour y dominar la escena nocturna a través de un ambiente marcado por la estética lujosa y vintage de los años veinte.
El lujo ostentoso es lo primero que impresiona al entrar a Delilah, el último establecimiento culinario del grupo h.wood en Brickell, y la primera apertura en la Costa Este de la empresa que cuenta con más de quince conceptos de hospitalidad en Norteamérica y Medio Oriente.
Un impresionante vestíbulo de madera de nudo turco, una gran entrada con una escalera y mármol iluminada por imponentes candelabros, y una placa que anuncia No photos, please, son la antesala al segundo piso donde el glamour se despliega con todas sus fuerzas.
Beyoncé, Luis Miguel, Shakira, las Kardashian y muchos otros famosos son visitantes habituales de las sucursales de Delilah en Los Ángeles y Las Vegas. La privacidad aquí se respeta, y la política de prohibir tomar fotografías es estrictamente aplicada por sus empleados, quienes se encargan de garantizar su cumplimiento.
Inundada de una paleta de colores que incluye rosa claro y verde azulado, con predominio del dorado y toques femeninos y nostálgicos, un escenario es el punto focal de la sala en la que, cada noche, suena jazz en vivo y se exhiben espectáculos de bailarinas con un look al mejor estilo retro. Clásicos de Amy Winehouse, Ed Sheeran, Rihanna y el infaltable Cold Heart de Elton John son algunos de los éxitos que, de forma unplugged, suenan en la velada, animando las mesas mientras las botellas y los cócteles circulan por doquier.

La posibilidad de comer, beber y bailar convergen en este lujoso y seductor espacio enérgico, destinado a redefinir la escena de entretenimiento y gastronómica de lujo de Miami.











