Dos horas y cuarenta minutos de vuelo separan Miami de Saint Kitts and Nevis, una nación de dos islas situadas entre el Océano Atlántico y el Mar Caribe que sintetizan paisajes montañosos y volcánicos, vastas experiencias y hospitalidad de lujo.
Para aquellos que vivimos en Miami o la visitamos a menudo, el Caribe aparece como una atractiva postal en la que sumergirse, a muy pocas horas de vuelo desde la ciudad del Sol. Pequeñas islas paradisíacas invitan a los viajeros con ganas de explorar nuevos destinos a disfrutar de una exuberante naturaleza, gastronomía autóctona, diferentes culturas y relax garantizado. En este número visitamos Nevis, uno de los imperdibles caribeños en donde el Four Seasons sella una experiencia de lujo.
Con un vuelo directo de dos horas y cuarenta minutos desde Miami a la isla de Saint Kitts, más un viaje por tierra y luego otro en lancha de aproximadamente quince minutos cada uno, llegamos al Four Seasons, desembarcando en su propio muelle. Ni bien pusimos pie en tierra sentimos el aire caribeño combinado con una atención distintiva por parte del staff del hotel, que aguarda sonrientes nuestra llegada. La sospecha estaba confirmada: nuestra experiencia sería inolvidable.
Saint Kitts and Nevis es un oasis tropical circundado por montañas y aguas de mar. Una cautivadora combinación de aventura y serenidad que, potenciada por las amenidades que ofrece el Four Seasons, deleita con infinitos lugares para explorar y un sinfín de actividades, como navegar por las maravillas del paisaje natural, disfrutar de un campo de golf ecológico, relajarse en el spa, experimentar una gastronomía única y descubrir la historia de la isla y sus costumbres.
SUBTÍTULO: El lujo de la naturaleza y la historia

Otra excursión tiene que ver con los atractivos históricos de la isla. La Casa Hamilton es un edificio de dos plantas de estilo georgiano construido con piedras, en 1680, y restaurado en 1983, que recorre la vida desde la infancia del militar y su legado en la isla. Se trata de un bello emplazamiento en el puerto de Charlestown, en el centro de la capital de la isla.
Muy cerquita de allí se pueden visitar las ruinas del Bath Hotel & Hot Springs. Construido en 1778, fue un destino de recreo para los ricos y famosos que visitaban la ciudad y disfrutaban de sus terapéuticos baños termales. El agua del manantial es reconocida por contener minerales de valor medicinal capaces de curar el reumatismo crónico y la gota. En la actualidad, unas pequeñas piscinas permiten tocar o sumergirse en sus aguas milagrosas que llegan a temperaturas de 42 grados centígrados. La experiencia es de entrada libre y gratuita.

Habitaciones soñadas
El Four Seasons Nevis cuenta con diferentes tipologías de habitaciones: desde suites hasta familiares. Casas de dos a siete dormitorios con privacidad y vistas panorámicas al mar Caribe; villas de tres y cuatro dormitorios que fomentan la vida in-out con vistas panorámicas del Pico Nieves (típica postal de la isla) y el campo de golf; y encantadoras casas tradicionales con una mezcla de decoración moderna y clásica, inmersas en exuberante vegetación, son algunas de las propuestas destacadas del hotel.
Golf & Spa
Otra de las experiencias distintivas que permite el Four Seasons Resort Nevis es jugar golf rodeados de monos, y con una espectacular vista al océano y a la isla de Saint Kitts. El hotel ofrece bolas eco-bio que se convierten en alimento para peces 72 horas después de caer al fondo del océano.

Gastronomía caribeña
El hotel cuenta con tres opciones diferentes que destacan, cada una, por su singularidad. Para empezar el dia, EsQuilina invita a disfrutar de un abundante buffet de desayuno al aire libre, mientras que, por las noches, ofrece un viaje culinario rico en historia, cultura y sabor, a través de un menú inspirado en las costas del Mediterráneo, incluyendo Francia, España, Italia, Grecia y más allá.
Para aquellos que prefieren adentrarse en la cocina caribeña está Mango: un restaurante y bar recientemente renovado que ofrece vistas panorámicas al océano mientras deleita con refrescantes cócteles y una versión moderna de la comida clásica de la isla.
Por último, On the Dune es un restaurante cercano a la playa que ofrece una ecléctica mezcla de cocina caribeña y americana con un bar en el que destaca una notable selección de vinos y cócteles.
Four Seasons Resort Nevis debería entrar -sin dudas- en los must visit de todo viajero. 350 acres en las que convive el relax, el lujo, la aventura y por sobre la naturaleza.
Mas información: https://www.fourseasons.com/nevis/








