El emblemático White Elephant Nantucket une la tradición de Nueva Inglaterra con diseño contemporáneo y un servicio excepcional, ofreciendo una estadía única en el corazón de la isla.
Despertar con el canto de las gaviotas y desayunar frente al puerto en el restaurante del hotel es un ritual que permite comenzar el día inmerso en el ambiente de Nantucket. La terraza, con vistas al Atlántico, ofrece un marco ideal para iniciar la jornada en uno de los destinos más sofisticados de Estados Unidos. Mi primera visita a la isla, ubicada a 48 kilómetros de la costa de Massachusetts, se transforma en una experiencia completa gracias a mi estancia en el icónico hotel.


Llegar a Nantucket es sencillo, aunque no existen vuelos directos desde Miami o Fort Lauderdale; las conexiones desde Boston o Nueva York son rápidas y frecuentes. Durante el verano, se suman chárteres privados que aterrizan directamente en la isla. La visito en otoño, una temporada especialmente atractiva: con menos turistas, temperaturas agradables y un ambiente tranquilo, ideal para recorrer calles y playas con calma, así como para disfrutar de los comercios locales sin prisa.


Hospitalidad y Culinaria
White Elephant Resorts ofrece un amplio portafolio que incluye el hotel central, encantadores chalets, lofts, amplias residencias y restaurantes, todos diseñados para brindar una experiencia integral. Me hospedo en el Harborside, el edificio principal fundado hace casi cien años, que conserva la arquitectura y fachada colonial del siglo XIX, pero con habitaciones y suites recientemente renovadas en tonos neutros, textiles suaves y arte contemporáneo. La firma Elkus Manfredi Architects, responsable también del galardonado White Elephant Palm Beach, ha logrado un equilibrio entre modernidad y legado histórico, manteniendo el carácter náutico que distingue a la isla.




La propuesta gastronómica de Brant Point Grill, restaurante insignia del hotel, se distingue por los sabores del Atlántico Norte presentados con precisión y elegancia. Durante mi visita disfruto de las Lobster Rangoons y de una exquisita pasta con frutos de mar. El camarero comenta que, en verano, la terraza se convierte en un punto de encuentro para contemplar el atardecer con una copa de rosé, mientras los niños juegan en el jardín perfectamente mantenido. En otoño, el ambiente se vuelve más tranquilo, con mayoría de comensales locales, y la experiencia culinaria se disfruta acompañada por la brisa marina.


Experiencias esenciales

Explorar la isla desde el White Elephant es cómodo y práctico. El centro de Nantucket, con tiendas de diseño, boutiques vintage, galerías de arte y cafés, se encuentra a pocos pasos del hotel, al igual que el Brant Point Lighthouse, el segundo faro más antiguo del país. También está cerca el Whaling Museum, que ofrece una perspectiva completa sobre la importancia de la industria ballenera en la historia económica y cultural de la isla.
El hotel ofrece bicicletas gratuitas, una de las mejores formas de recorrer los kilómetros de senderos ciclistas que atraviesan Nantucket. Las rutas cuentan con estaciones de agua y áreas de descanso con vistas al mar. Uno de los destinos más destacados es Siasconset, un pequeño poblado al sureste. Caminar por el Bluff Walk, entre chalets históricos con paisajismo impecable y vistas al océano, se convierte en una parada obligatoria durante la estancia.

Gracias a un convenio con BMW, los huéspedes pueden reservar un auto de cortesía para visitar lugares más alejados como el Sankaty Lighthouse, la playa Cisco o Madaket, famosa por sus atardeceres, mientras que la ruta panorámica Polpis Road permite regresar al hotel disfrutando de perspectivas privilegiadas.

Una de las experiencias más memorables en Nantucket es cenar en TOPPER’s, el único restaurante de la isla con la distinción AAA Five Diamond. Ubicado en The Wauwinet, otra de las exclusivas propiedades del grupo White Elephant Resorts, con acceso a dos playas privadas y vistas a atardeceres impresionantes, el galardonado restaurante transforma mariscos e ingredientes locales en experiencias culinarias excepcionales.


