Desde su infancia en Argentina hasta su éxito en Miami, Carolina Escudero fue transformando su pasión por la moda hasta convertirla en Gipcco: una marca que celebra la individualidad y busca llegar a sus clientes con un mensaje de transformación y confianza.
Por Marina Agra
Imágenes Sofía Sarni

El showroom de Brickell deja de manifiesto la energía desbordante y el entusiasmo por el diseño de Carolina, quien recibe a sus clientas con una sonrisa, en medio de una atmósfera de espíritu bohemio y de libertad. Diversidad de telas, tejidos, retazos de broderie, patchwork, plumas, llamadores de sueños, son parte del mundo GIPCCO: un universo que la diseñadora fue creando durante sus múltiples viajes familiares por el mundo.
“En una industria con tanta oferta textil, sentí la necesidad de hacer mi diseño más personal. Nunca me gustó vestirme uniforme y, por más amplio que sea el mercado en Miami, cada vez se vuelve más exclusivo el público que valora el diseño, la alta costura y distinguirse a través de la moda”, cuenta Carolina y agrega: “Nuestras prendas tienen personalidad. Buscamos lo auténtico, lo creativo. No somos moda rápida ni masiva, confeccionamos prendas con pasión e historia”.
Carolina trabajó durante más de quince años en medicina alternativa y fue durante la pandemia que decidió hacer un cambio de enfoque para poner en primer plano su gusto por lo textil. Su camino recorrido, su mirada del mundo y ser madre de dos mujeres conformó la génesis del proyecto que se animó a crear no solo para darle espacio a su pasión por la moda sino con el objetivo de crear prendas que pudieran llevar consigo un mensaje de conquista de la individualidad personal.
“El atributo femenino de ser hacedora representa poder, creatividad y capacidad de transformación. A través de GIPCCO busco celebrar la autonomía y la capacidad de tomar decisiones informadas, tanto en el diseño de nuestras prendas como en la dirección de nuestro negocio. Las mujeres no sólo inspiran a través de su estilo y perspectiva, sino que también empoderan a otras mujeres a través de la moda que refleja su fuerza y autenticidad” define.

Como mujer hacedora, Carolina continúa en su camino de expansión e incorporó recientemente prendas masculinas, profundizando su visión de un mundo inclusivo, único y diverso. Con su enfoque sostenible y su pasión por la autenticidad, Carolina y GIPCCO redefinieron el panorama de la moda en Miami y más allá. La marca no solo invita a las personas a vestirse, sino también a descubrir y celebrar su verdadero yo a través de cada prenda. “El lujo es la simpleza de estar contento con uno mismo”, concluye Carolina.
+ @gipcco






